top of page
Buscar

Después de la menopausia: ¿qué cambios son normales y cuáles debes revisar relacionadas con cáncer?

admin90638
hace 3 días
5 min de lectura

La menopausia es una etapa natural en la vida de una mujer. Sin embargo, que algunos cambios sean esperados no significa que todo lo que ocurre después de la menopausia deba considerarse “normal”.

Esta diferencia es especialmente importante porque algunos síntomas pueden confundirse con cambios propios de la edad o de las hormonas, cuando en realidad necesitan una valoración médica.

Durante septiembre, Mes de Concientización sobre los Cánceres Ginecológicos, vale la pena hablar de un tema que puede ayudar a muchas mujeres a identificar señales de alerta, particularmente aquellas relacionadas con el cáncer de endometrio, uno de los cánceres ginecológicos más frecuentes.

Primero: ¿qué se considera menopausia?

Se habla de menopausia cuando una mujer ha pasado 12 meses consecutivos sin menstruación, siempre que no exista otra causa que explique la ausencia del periodo.

Después de ese momento comienza la etapa conocida como posmenopausia.

Los niveles de estrógeno disminuyen y pueden aparecer cambios físicos y hormonales. Algunos son completamente esperables; otros, aunque sean frecuentes, merecen atención si son intensos, nuevos o persistentes.

Cambios que pueden ser parte de la posmenopausia

No todas las mujeres experimentan los mismos síntomas. Entre los cambios que pueden presentarse están:

Bochornos y sudoraciones nocturnas

Son de los síntomas más conocidos de la menopausia y pueden continuar durante los primeros años de la posmenopausia.

Cambios en el sueño

Puede haber dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes o sueño menos reparador.

Cambios emocionales

Algunas mujeres experimentan mayor irritabilidad, cambios en el estado de ánimo o dificultad para concentrarse.

Sequedad vaginal

La disminución de estrógenos puede provocar menor lubricación y cambios en los tejidos vaginales.

Esto puede ocasionar:

  • Sequedad.

  • Ardor.

  • Molestia durante las relaciones sexuales.

  • Mayor sensibilidad o irritación.

Cambios urinarios

Algunas mujeres presentan mayor frecuencia urinaria, urgencia o molestias urinarias debido a los cambios que ocurren en los tejidos genitales y urinarios.

Estos síntomas pueden formar parte del síndrome genitourinario de la menopausia y existen diferentes opciones para tratarlos.

Pero hay una señal que merece especial atención: el sangrado.

Sangrado después de la menopausia: no lo normalices

Esta es probablemente una de las recomendaciones más importantes para una mujer que ya pasó por la menopausia:

Cualquier sangrado vaginal después de la menopausia debe ser evaluado.

Puede tratarse de algo benigno, como atrofia vaginal, pólipos o ciertos cambios en el endometrio.

Pero también puede ser una señal temprana de cáncer de endometrio.

Y aquí existe una ventaja importante: el cáncer de endometrio frecuentemente produce sangrado en etapas tempranas, lo que puede permitir que una mujer consulte antes de que la enfermedad avance.

Por eso, no debemos pensar:

“Seguramente es por la menopausia.”

La menopausia explica la ausencia de menstruación; no explica por sí misma que aparezca un nuevo sangrado años después.

¿Qué tipo de sangrado debe revisarse?

No importa si es:

  • Una pequeña mancha en la ropa interior.

  • Sangrado de color rosado.

  • Sangrado parecido a una menstruación.

  • Flujo vaginal con sangre.

  • Sangrado que aparece después de una relación sexual.

Incluso si ocurre una sola vez, es recomendable comentarlo con un médico.

No significa automáticamente que exista cáncer. De hecho, muchas mujeres con sangrado posmenopáusico no tienen cáncer.

La importancia está en encontrar la causa.

Otros cambios que tampoco deberías ignorar

Aunque el sangrado es una de las señales más importantes, existen otros síntomas que conviene valorar cuando son nuevos, persistentes o inexplicables.

Dolor o presión pélvica

Una molestia ocasional puede tener muchas causas. Pero un dolor pélvico que persiste, aumenta o interfiere con tus actividades merece una evaluación.

Inflamación abdominal persistente

Si notas que tu abdomen permanece inflamado durante semanas, especialmente si se acompaña de sensación de llenura rápida, cambios intestinales o dolor abdominal, conviene consultar.

Estos síntomas pueden tener causas digestivas, hormonales o ginecológicas, pero también pueden aparecer en algunos cánceres ginecológicos, incluido el de ovario.

Cambios persistentes en el flujo vaginal

Un cambio en cantidad, color, olor o presencia de sangre debe valorarse si no es habitual para ti.

Cambios en la vulva

No ignores una lesión, herida que no cicatriza, bulto, cambio de color, engrosamiento de la piel o comezón persistente.

No todos estos cambios son cáncer. Pueden existir muchas causas benignas, infecciosas o dermatológicas. La clave es no vivir con el síntoma sin conocer su causa.

¿Y qué pasa con el Papanicolaou?

Aquí existe una confusión frecuente.

El Papanicolaou y las pruebas para detectar el VPH son herramientas fundamentales para la prevención y detección del cáncer de cuello uterino, pero no son pruebas diseñadas para detectar todos los cánceres ginecológicos.

Por ejemplo, un resultado normal de Papanicolaou no descarta un cáncer de endometrio o de ovario.

Por eso, después de la menopausia, la evaluación de la salud ginecológica debe considerar también los síntomas, antecedentes y factores de riesgo de cada mujer.

¿Cuándo debo acudir al ginecólogo?

Una regla sencilla puede ayudarte:

Si después de la menopausia aparece algo que antes no estaba, no lo ignores.

Consulta especialmente si tienes:

• Sangrado vaginal después de la menopausia.• Flujo vaginal con sangre.• Dolor o presión pélvica persistente.• Inflamación abdominal que no desaparece.• Sensación de llenura rápida al comer.• Cambios persistentes en el flujo vaginal.• Una lesión, bulto o cambio en la piel de la vulva.• Comezón o ardor persistente.• Cambios urinarios o intestinales que no son habituales para ti.

Estos síntomas no significan necesariamente cáncer. La mayoría puede tener otras explicaciones. Pero la única manera de saberlo es mediante una valoración adecuada.

No todo es “por la edad”

Una de las frases que más puede retrasar una consulta es:

“Es normal, ya estoy en la menopausia.”

La menopausia puede explicar muchos cambios, pero no debe convertirse en una razón para ignorar síntomas nuevos.

Tu cuerpo sigue dando señales después de la menopausia. La diferencia es que ahora algunas de ellas requieren una atención diferente.

Y hay una señal que merece quedarse en la memoria:

Después de la menopausia, el sangrado no es una menstruación. Es un síntoma que debe investigarse.

Septiembre es un buen momento para recordar que la prevención no consiste únicamente en realizarse una prueba.

También consiste en conocer nuestro cuerpo, reconocer los cambios y consultar a tiempo.

Porque detectar un problema cuando apenas comienza puede hacer una diferencia importante.

No normalices. No te alarmes. Infórmate y consulta.


Dr. Eber Naranjo

Dr. José Luis Rodríguez

Oncólogos Radioterapeutas IRTC

¿Necesitas más información?

Envíanos un correo a: hola@irtcancer.com

o al WhatsApp  656 864 6376


*Este artículo tiene fines informativos y no sustituye una valoración médica. Ante cualquier sangrado después de la menopausia u otro síntoma nuevo o persistente, consulta con un profesional de la salud.


*Esta es una publicación del IRTCáncer Instituto Dr. Emilio Torres Medina, centro especialista en radioterapia oncológica en Ciudad Juárez. El contenido es revisado y validado por nuestro equipo médico para asegurar la máxima precisión y rigor científico.

 

 
 
 

Comentarios


Calle Profr. Manuel Díaz  #725 Zona Pronaf, CP: 32315 Cd. Juárez, Chihuahua, México.

  • Facebook
  • Instagram
  • TikTok
  • Youtube
  • LinkedIn
  • googlebusiness

Tel+52 (656) 613 1303  (656) 616-9901 

(656) 613-5310

(656) 613-1397

Lada sin costo 

800-831-9090  

2024 by DCI Imagine

bottom of page